miércoles, 16 de septiembre de 2020

Detrás del oficio del escritor



Entender mejor al escritor no desde su oficio, porque la práctica y la rutina te permite perfeccionar la técnica, como un cantante con su voz. Es importante aunque no lo supremo.

La importancia real de contar su verdad o, si no es la suya, dar su palabra, utilizar su palabra como medio para compartir la verdad de otra. Y tal vez al final de eso se trata todo esto. De arriesgar su palabra con el fin de mostrar una verdad que está siendo ocultada por una gran mentira que ha sido planificada, como puede ser considerada una obra maestra. Sin embargo, la verdad es el viento que se lleva todo y no las palabras que se llevan el viento.

Un verdadero capitán que maniobra su embarcación no se mide en los tiempos de calma, que también existen, aunque en los momentos de tempestad va templando y forjando su valentía.

jueves, 27 de agosto de 2020

Consecuencias reales del miedo


Hablar del miedo hasta hoy fue para mí como tocar un tema lejano, impersonal, un estado gaseoso, diría metafísico, sin consecuencias reales, que el tenerlo no implicaría ninguna consecuencia negativa. Como si ser excesivamente “precavido” fuese, mal que bien, una virtud.


Seré breve con mi historia.


La economía volvía a reactivarse, los restaurantes empezaban a abrir y para eso era necesario contar con personal (tengo conocidos que se dedican a ese rubro).


Un día se les llamó para retomar actividades. En la reunión, de entre todo el público, había un chico que me parecía sospechoso, su comportamiento ocultaba algo. No obstante, tenía los ojos rojos (síntoma de covid-19). 


Se le realizó la prueba después de unos días de haber estado trabajando con nosotros y salió positivo. Vi que el encargado le anunciaba la noticia (nosotros, con los oídos bien abiertos escuchábamos con atención  desde lo lejos y murmurábamos para sí de lo sucedido (empezamos a analizar toda la situación, paranoia total: de si había tosido, de si estuvo cerca de nosotros, de si nos podía haber contagiado). Algunos comentaban que era asintomático, otros que lo habían escuchado toser un par de veces pero con mascarilla.


El encargado se le acercaba mucho al hablarle y mi instinto actuó, mi miedo se apoderó de mí. Le dije con impulsividad (casi gritando) que no se le acercara mucho, que se podía contagiar. En otras palabras, lo puse en ridículo al otro, al infectado, al positivo de una prueba rápida. Lo humillé, lo asusté, hubo un antes y un después en su vida. 


Tuvo que dejar de trabajar con nosotros y hacer su cuarentena de quince días (después de no haber trabajado por más de tres meses).


Hasta allí uno diría que fui precavido, que es mejor pecar de estricto que no serlo porque , aparentemente, no existen consecuencias negativas. El que es responsable sabe que puede contagiar y no expone a los demás.


Viajé por un mes y al volver se me ocurrió preguntar por él: por curiosidad diría yo, o, porque en el fondo, padecía cierto sentimiento de culpa. Me enteré que lo habían visto caminando por la calle con desánimo, que su mujer embarazada había tenido un accidente al caerse de las escaleras y había perdido a su hijo. 

Yo no sé si será verdad todo eso pero uno sabe o ha vivido las malditas “rachas negativas“ aunque muchos me dirán que uno tiene que ser fuerte de mente para que no le ocurra eso, pero poner en ridículo a alguien, asustarlo en público hasta el punto de que esa persona ya no quiera volver al mismo trabajo por sentirse humillado, mejor dicho, por haber hecho sentir mal (asustado) a sus compañeros de trabajo, por suponer que lo verían mal a él al regresar...


Pensé en ir a pedirle disculpas por mi mala reacción, pero me imaginé en esa situación en que no sería capaz de mirarle a los ojos por vergüenza. Y unas simples palabras no bastarían para calmar todo lo ocurrido, no cambiarían su pasado de sufrimiento.  Tengo miedo de que no me perdone.


El miedo tiene consecuencias reales que uno solo lo percibe cuando el tiempo no siempre nos da la razón.

Lo peor es cuando alguien no es responsable de la vida del prójimo pero se da cuenta (solo para sí) que es como uno de esos hilos que mueven o alteran el curso de las cosas. 


El miedo a evitar que ocurran las cosas o cosas malas puede generar otro tipo de daños. Lo que no quieres que te ocurra te va a suceder de otra forma. 

domingo, 23 de agosto de 2020

Proporcionalidad...

Primer acto:

- B pellizca a C

- C mata a B. “Se lo merecía”

- X le da la razón a C por inferir que es una relación de ‘causa y efecto’. (Si B no lo pellizcaba nunca habría ocurrido aquel suceso).

- D le cree a X

¿Cómo se llama la obra?


domingo, 16 de agosto de 2020

Miedo

Si te asustan te gobiernan.
El miedo psicológico es el inicio de toda forma de sometimiento, a diferencia del miedo instintivo que se genera ante una amenaza real, es conservación de vida, una afirmación. 

En cambio, el miedo psicológico ve todo como una amenaza, un miedo constante ante la muerte. Quieren generar ‘traumas’ para nunca más estar despiertos. Abre los ojos.
La batalla para vencer a la muerte es venciendo  al miedo. 

Los que se ahogaron en la piscina sufrieron por el miedo y la desesperación. El que se relaja flota. Extrapola.

En los momentos más difíciles es cuando deberías sacar a relucir tu verdadero ser. Ser dueño de tu destino, eso te diferenciará del resto que se sumergirá en el miedo y pánico colectivo.

El que te hace daño quiere hacerte el bien.
Los buenos son los malos.

Despierta, despierta, despierta, despierta, despierta, despierta, despierta.



sábado, 8 de agosto de 2020

Control social


¡Regímenes totalitarios de todo el mundo! Confinen a su población, príveles de su libertad porque ¡la vida está por encima de todo! Hágales creer que son incapaces de cuidarse a sí mismos. ¡Que sea un mandato! Porque recomendar es un acto de debilidad de cada gobierno.

Que se vayan acostumbrando a vivir así porque pronto vivirán como prisioneros de guerra. Y cuando haya rebrote del virus les dirás enfático y molesto: ¡Te lo advertí, eres incapaz de cuidarte por ti mismo!

Habrán personas que clamen al gobierno por retornar a la cuarentena porque se sienten incapaces de cuidarse. ¡Tu falso dilema se hará realidad!


sábado, 29 de diciembre de 2018

Todo empieza con una canción

"Tengo el corazón abierto..."

Echado en su cama, escucha la melodía y siente un dolor intenso en el pecho porque ella se había ido. La amaba tanto, la había amado muchísimo que nunca había sentido ese desgarro.

- Las mariposas han muerto-. ¡Cuánto la quería, dios! Y pensar que días antes lloró porque intuía lo que iba a pasar. 

Cada uno iba a tomar su camino pero sabía perfectamente que el cruce de estos caminos ya se había dado y que... no podía oler el futuro, lo intuía con resignación. Y lloraba como un niño en un café, lloraba solo sin razón aparente.

"... yo te he visto en el pasado..."

Y llegó el día, el último día y le dijo lo que siempre había callado ¡Cuántos años guardados! Sí, pues, no era muy bueno con los sentimientos y por eso los escondía, pero no por ello dejaban de existir.

Le dijo que le había gustado (no que la seguía queriendo) porque no quería correr un riesgo doble, aunque él estaba seguro de que ella también lo quiso pero... quizá el tiempo se encargó de confundir las cosas para ella. Fue un no sé con tendencia negativa, no le importaba escuchar eso de ella.

"..todo el mundo dice que mi amor es en vano y que llevo siglos esperando nacer..."

¿Era el momento?

¡Cuánto la quiso por dios! Nunca había sentido algo así, como si en sus ratos de soledad ella la estuviera acompañando en sus pensamientos. 

"...por dios escúchame..."

-¡Cuánto la quiso, por dios! -. Gritó al cielo y dios se puso celoso porque Adan amó más a Eva que a él. Dios no comprendía la pasión humana y por eso los expulsó del paraíso, y fuera de este se creó el dolor como contrapeso.

Una vida sin  dolor es una vida sin amor.

" ...te imaginas el lamento, de la gente y su manual de las cosas que nunca fueron..."

"...escribiendo frases para poder creer...esperando nacer"

-El arte se comparte-. Alguna vez se lo dijo ella. Cuánto dolor dios mío...


Esperando nacer - Serú Girán
Fuente: https://rock.com.ar/artistas/260/letras/1921